Existen ciclos y ritmos relacionados a diferentes escalas para el individuo, el planeta y el universo, como la niñez, la adolescencia y la madurez, el día y noche, las fases de la luna, las estaciones y las eras del zodíaco. Estos ciclos sincronizan los cambios entre actividad y reposo, para que pueda recuperarse la energía en todos los niveles y se produzcan los movimientos que permite la evolución. En una de esos cambios de ciclo, ocurrido hace aproximadamente 12.900 años, al finalizar la época glacial ocurrió el diluvio universal. Cuando desapareció toda la civilización existente, la que hoy llamamos la Atlántida. En este capítulo veremos teorías que sitúan la isla nunca encontrada en diferentes sitios del planeta y continuaremos profundizando en las siete Leyes Universales, para comprender este proceso evolutivo que vive el individuo y la civilización.

001 Las 7 Leyes Universales

El universo y el planeta tienen ciclos que afectan e influyen en los procesos individuales y grupales. La tierra gira alrededor del sol entre 365,25 días. El sistema solar gira alrededor de Alción, el sol central de las Pléyades, en un gran ciclo de 25.920 años y todo en conjunto gira, a su vez, alrededor del centro de la galaxia, en aproximadamente 220 millones de años. Son ciclos del universo regulados por la Ley de la Armonía para sincronizar los períodos de actividad y reposo, de día y de noche, de siembre y cosecha, de estaciones difíciles a las que les sigue la primavera y el verano. Están diseñados por el Creador para permitir el avance de las conciencias hacia la sabiduría y todo ciclo al pasar el punto medio de desarrollo de la estructura social aparece la fuerza de disolución, que se intensifica en las dos terceras partes del ciclo.

002 Ciclo Sol Alcion

Al final de los grandes ciclos universales se renuevan completamente los procesos geológicos, sociales y humanos, para permitir el desarrollo de una nueva estructura para la evolución. Se cosechan las conciencias más evolucionadas y sabias, entre miles de millones de almas para que asciendan en las jerarquías del universo, como resultado de la comprensión obtenida de las experiencias de la vida. Es un momento que los libros sagrados denominan “el juicio final”, cuando los seres humanos se autoclasifican y aparece la información y los elementos necesarios para el próximo ciclo.

Todos los seres humanos van subiendo por cada uno de los niveles de aprendizaje correspondiente a las siete Leyes Universales. Las civilizaciones crecen como niños y desarrollan características sociales, económicas, políticas y religiosas, que definen las respuestas de los individuos y las maneras de aprender sobre el universo. Sin embargo, llega un momento en que la estructura desarrollada se vuelve rígida, no permite los cambios que facilita ese aprendizaje y la comprensión necesaria para ascender en las jerarquías del universo. Por eso, existen los grandes ciclos que renuevan la tierra, permitiendo un nuevo desarrollo social por otro período igual. Lo importante no es la civilización o su estructura, sino la conciencia individual en su eterno desarrollo, en el que adquiere sabiduría para ascender en las jerarquías del universo hacia Dios.

Se puede decir que la civilización es el cuerpo que contiene la personalidad temporal de toda la humanidad, en su proceso de comprensión del universo y evolución espiritual. Estos grandes ciclos producen eventos magnéticos a escala de toda la humanidad, que sacuden el planeta y generan cambios como el diluvio, que produjo la desaparición de la civilización atlante, para dar paso al nuevo ciclo de la actual civilización, que llamaremos Aria.

La Atlántida desapareció por los cambios que ocasionaron el final de la era glacial del Pleistoceno, al final del gran giro del sistema solar alrededor del Alción. Ese gran ciclo fue dividido por los sumerios en doce eras de 2.160 años cada una. Para registrar los momentos críticos del avance del sistema solar en su paso a través de esas doce divisiones que conforman el zodíaco o círculo de animales. En estos momentos, el sistema solar se encuentra al final de la Era de Piscis, a punto de entrar en la nueva Era de Acuario, casi en la mitad del recorrido del nuevo tiempo, contado a partir del diluvio universal y la desaparición de los atlantes.

003 Cambio Era Piscis - Acuario

La civilización aria actual está saliendo de 12.960 años de oscuridad, se encuentra en el amanecer de la galaxia, en un momento de transformación, que comienza a producir una nueva era de armonía y paz, que tendrá en los 12.960 años de florecimiento. Un ciclo como el día y la noche, en una escala mayor que produce las transformaciones necesarias para permitir la evolución del hombre y la humanidad como un todo.

La humanidad atlante también vivió ese gran ciclo de 25.920 años. La primera mitad de ese ciclo fue la noche de la galaxia la segunda mitad floreciendo cerca de la luz. En cada gran ciclo la civilización tiene tres períodos, inicialmente, la mayoría de los sobrevivientes del cataclismo con el que terminó con el ciclo anterior están perdidos en la oscuridad, son como un agujero negro absorbente, sólo existe el lamento por lo perdido y manan sólo luz negra de si mismos, pero con el tiempo, se sobreponen y gestan una civilización primitiva. En una segunda etapa, maestros con conocimientos, sabiduría y niveles superiores de conciencia, que sobrevivieron al cataclismo o guías que pertenecen a las jerarquías superiores del universo, que permiten el establecimiento de las estructuras básicas de la sociedad.

Así aparecen civilizaciones guiadas por seres superiores, como Toth era atlante, quien desarrolló las ciencias y la escritura de los egipcios, o Anu y Henki que guiaron a los sumerios. Los individuos más avanzados de la civilización actual recibieron el conocimiento del ciclo anterior atlante, convirtiéndolo en la base de la nueva estructura. Durante los últimos 12.948 años han desarrollado una cultura propia, y están en el proceso de transformación que los conducirá al apogeo de la actual civilización, cuando la sociedad y la mayoría de sus individuos conecten los centros de amor en la conciencia.

En ese momento, los individuos evolucionados, soles radiantes que emiten una luz dorada que no produce sombras, al vivir con la sabiduría contenida en las siete Leyes Universales, guían a la civilización en su camino hasta el momento final de toma de conciencia y conclusión del ciclo. Esto mismo sucedió con los atlantes en su paso por el mismo punto. En toda civilización hay individuos en distintos niveles de evolución, en su avance por la pirámide de las siete Leyes Universales. Los procesos evolutivos son individuales.

Según Platón, hace 13.000 años la Atlántida existió en una isla en el centro del Atlántico y su cultura se extendió por zona tropical del planeta en todos los continentes. Es absurdo pensar que una civilización que se desarrolló por 25.920 años y que llegó a tener avanzadas tecnologías, que incluían la antigravedad y el transporte aéreo estaba circunscrita a una isla, seguramente, como sucede actualmente algunos países eran más desarrollados que otros y el corazón de la civilización que llamamos atlante podía estar en la isla. Con el cataclismo conocido como el Diluvio universal la isla desapareció y en todos los sitios de la tierra se registraron inundaciones, terremotos y destrucción.

004 Expansion Civilizacion Atlante

Los libros sagrados de casi todas las culturas registran el desastre que hundió bajo las aguas el dorado reino de una civilización con avanzada tecnología, precipitando a la barbarie a la mayoría de sus sobrevivientes. Las islas doradas hindúes, la península dorada griega, el dorado americano, la casa de Habsú de las tradiciones babilonias, la fortaleza subterránea de los persas, el Atala de los hindúes, el Aztlán de los mayas, el llamado Códice Dresde (ver imagen) de los mayas ilustra un eclipse anular del sol y una serpiente en el cielo que derrama torrentes de agua por la boca, el cielo se acercó a la tierra y todo pereció en un día, hasta las montañas desaparecieron bajo el agua.

005 - Codice Maya

El Popol-Vuh otro libro sagrado maya, sitúa al este de la tierra de sus antepasados desaparecida bajo el mar, en un día en el que también en su tierra había fuego en el cielo y una lluvia de agua y brea convirtió el día en noche cerrada, la tierra temblaba y los árboles y las casas caían en pedazos. El Chilam Balam, el libro sagrado de los sacerdotes mayas, afirma que terribles erupciones y terremotos sucedían mientras las islas se sumergían bajo las aguas del mar y del cielo caía una lluvia negra. El Códice Troano dice que Huracán trajo el fin del mundo a la isla de sus antepasados, que se hundió bajo las aguas durante la noche, hace 11.600 años, en el año 6 Kan 11 BoLuc en el mes de SAT. El Códice Botulimia habla de la destrucción de la isla de sus antepasados por terremotos, una erupción volcánica y el hundimiento en el mar. Para los aztecas Quetzalcóatl, el dios del aire, quién les enseñó el uso de los metales, de la agricultura y de las artes, llegó de Tlapallan una isla que se hundió bajo el mar cuando se oscureció el sol y la lluvia destruyó todo lo que existía. En ese diluvio sólo sobrevivieron Cox-cox y su esposa en una barca llena de animales.

Los egipcios creían que su civilización había sido traída por Toth desde Amenti, el rojo país de los muertos, que se encontraba al oeste, donde vivían la gente de los pilares gemelos. El papiro Ipuur describe un cataclismo cósmico, donde se hundió bajo las aguas el continente de sus antepasados y toda la tierra de Egipto que resurgió de las aguas en el Zep Tepi o Tiempo nuevo. Los fenicios cuyo nombre significa rojos en griego aseguraban que sus antepasados procedían de una isla de fuego. Los celtas dicen que vinieron de una tierra que se hundió en el mar por un terrible cataclismo. Los polinesios hablan de Hawaiki, una gran isla continente en el oeste, que se hundió bajo el mar en medio de una guerra, de inundaciones y de tsunamis que también asolaron su pueblo.

Platón no es el único escritor antiguo que habla de una civilización anterior. Virgilio en las Geórgicas y Tíbulo en Las Herejías, nos cuentan de una civilización desaparecida donde no existía la propiedad privada, la tierra era de todos y se vivía en gran armonía. El poeta romano Ovidio describe en la Metamorfosis el hundimiento bajo las aguas de toda la civilización atlante. Había antaño tanta maldad sobre la tierra que la justicia voló a los cielos y el rey de los dioses decidió exterminar la raza de los hombres. La cólera de Júpiter se extendió más allá del Reino de los Cielos. Neptuno, su hermano de los mares azules, envió olas en su ayuda y copó la tierra con su tridente y ésta tembló y se estremeció. Muy pronto, no era ya posible distinguir la tierra del mar, bajo las aguas las ninfas Nereidas contemplaban asombradas los bosques, las casas y las ciudades.

La mayoría de los pueblos sobre la tierra registran una destrucción generalizada alrededor del globo, por un cataclismo que destruyó una dorada civilización. Todo indica que el diluvio ocurrió en el año 10.500 A.C. y el 11.500 A.C. Los calendarios de casi todas las culturas empezaron a contar lo que llamaron el Nuevo Tiempo en ese período.

006 Diluvio Leo Virgo     
007 Diluvio Fechas

Los calendarios egipcio, maya, inca y persa, eran muy similares, todos dividían el año en dieciocho meses de veinte días y tenían un período de transición de cinco días de fiesta para recibir el año Nuevo.

008 Calendario Maya

Los persas que practicaban la religión de Zoroastro empiezan a contar el Nuevo Tiempo en el año 10.600 A.C. El zodíaco egipcio de Dendera empieza a contar el Nuevo Tiempo cuando la constelación de Leo se encuentra en el equinoccio de primavera, fecha que de acuerdo a la precisión de los equinoccios corresponde al 10.936 A.C. Los mayas cuentan en ciclos de 2.560 años. En el comienzo de los tiempos en el 3.113 A.C. habían transcurrido 3 ciclos, o sea 7.680 años, lo que nos lleva al 10.793 A.C.

009 Nuevo año Persas Asirios

Los científicos actuales confirman que el clima sobre la tierra cambió súbitamente hace unos 12.000 años, terminando la Era Glacial con la aparición de una corriente cálida hacia el año 3.500 A.C. y una inusitada actividad del sol. Estudios sobre la geomorfología de las costas encontraron que aproximadamente 10.500 A.C. el nivel del mar en todo el mundo subió entre cien y ciento cincuenta metros, hasta su nivel actual, debido al rompimiento de los glaciares que cubrían gran parte de los continentes. En sólo cien años la temperatura promedio del planeta subió 20º, finalizando la Edad de Hielo del Pleistoceno.

Los continentes cambiaron de forma al derretirse la masa de hielo que liberó la presión isostática sobre la corteza de la tierra, produciendo nuevas montañas y fuertes movimientos en las placas tectónicas. Esto produjo la extinción de muchos mamíferos, el cambio de la forma de los continentes y el hundimiento de la Atlántida.

El investigador Zacarías Sitchin se basa en tablas sumerias para afirmar que el final de la Era Glacial del Pleistoceno y el diluvio sucedieron entre el 10.500 y el 11.000 A.C. Las tablas de barro con escritura cuneiforme sumeria, cuentan que existe otro planeta llamado por ellos Nibiru o el planeta que se cruza con la tierra, que tiene una órbita alrededor del sol de 3.600 años y fue el que causó el cataclismo. El cruce cercano a la órbita de la tierra del Nibiru, el planeta no reconocido, con su campo magnético y su fuerza gravitacional desestabilizó a la tierra, moviendo su eje de rotación.

010 El planeta desconocido

En ese momento, el clima del planeta cambiaba, la temperatura había subido de promedio 20º en cien años y los glaciares existentes en todos los continentes y los hielos de los polos se encontraban bastantes sueltos. Al moverse el globo, el bloque continental de hielo suelto cae al mar provocando una ola gigantesca, un tsunami de cientos de metros de alto, que penetró en miles de kilómetros, destruyendo todas las ciudades existentes y desbastando todos los continentes.

El movimiento de las capas tectónicas provocó un terremoto global, la explosión de todos los volcanes, enormes evaporaciones de agua y tormentas, miles de kilómetros cúbicos de polvo oscurecen el cielo produciendo un efecto invernadero que no deja escapar el calor, aumentando la temperatura, terminando de derretir los glaciares y sumergiendo continentes, así se hunde la Atlántida. Las ciudades, los centros de la cultura habían desaparecido, la catástrofe impone condiciones a los sobrevivientes. El recuerdo de una civilización poderosa sólo puede transmitirse oralmente, lo que la convierte en un mito.

En todas las culturas aparece el mito del diluvio y de un ser a quien le avisan de la inminente catástrofe, con órdenes precisas de aprovisionarse reuniendo semillas y animales, para reiniciar la civilización. Las tablas sumerias de Gilgamesh, un rey de la ciudad de Uruk, cuentan que un dios superior, llamado Henki, avisó de la catástrofe en un sueño a Siu Sudra, el noble sumerio, dándole instrucciones precisas de cómo construir un barco cubierto por todos lados, un sumergible. El relato bíblico del Arca cuenta que Noé soñó que una catástrofe que destruiría a la humanidad y que debía construir un arca para refugiarse con su familia y varios animales. El Mahabarata hindú cuenta como Brama se le aparece a Manú para prevenirlo del desastre y ordenarle la construcción de una nave, donde debía proteger a los siete sabios y todas las semillas.

Si distintos Noes, en diferentes partes del mundo, fueron avisados de la catástrofe ésta debía tener origen en el sistema solar y se podía precisar en el momento en que iba suceder. Al destruirse la civilización, la humanidad sobreviviente sufrió un retroceso y quedó en estado de barbarie. Todos los pueblos describen seres extraordinarios, con grandes conocimientos, llegados de una isla desaparecida, que organizaron su estructura social y trajeron tecnología. Henki y Anu que organizaron a los sumerios, Toth a los egipcios, Quetzalcóatl que venía de Aztlán, Viracocha que llegó del norte a las tierras incas. Los imperios aztecas, mayas e incas fueron destruidos fácilmente por un puñado de conquistadores, por estar esperando el regreso de sus guías iniciales, seres altos, blancos y barbudos que venían del país del sol naciente. Se puede afirmar que la civilización que llamamos Atlántida desapareció con un cataclismo mundial, en el cambio ocurrido entre la Era de Virgo a Leo, aproximadamente en el año 10.936 A.C.

En 1900 K. Frost publicó en el Times de Londres una teoría que situaba a la Atlántida en la Creta Minoica. Hablaba de una pacífica civilización que fue el centro de un gran imperio unido por el mar, argumentó que su capital Knossos, junto con las ciudades aliadas, fueron destruidas cuando estaban más seguras y fuertes, como si todo el reino hubiera sido barrido por el mar, dando lugar a la leyenda de la Atlántida. La teoría fue retomada por los arqueólogos griegos Angelos Ganalopulos y Marinatos quienes sitúan la destrucción en el año 1470 A.C., cuando explotó el volcán de Tera que destruyó la isla de Santorini. La explosión produjo una fuerte ola, un tsunami que barrió con sus aguas todas las islas cercanas, ocasionó fuertes tormentas, terremotos y sus cenizas bloquearon el sol por años.

Creta, hoy parte de Grecia, tuvo una civilización muy avanzada, lenguaje propio, navegación comercial, compleja arquitectura, rituales y juegos. Dice la leyenda que el palacio del rey Knossos fue construido por Daedarus, el padre de Ícaro, para albergar en su laberinto al minotauro, hijo de los amores de la lujuriosa esposa del rey Minos, con un bellísimo toro blanco. Eran totalmente pacíficos, nunca se encontraron armas en sus ruinas, lo cual era inusual en esos tiempos. Marinatos justifica la diferencia entre las cifras descritas por Platón y las de su teoría, diciendo que un escriba anterior al sacerdote que le transmitió la información Solón confundió el símbolo egipcio de cien y multiplicó todas las cifras por diez. Esto indicaría que Platón fue un ignorante, que desconocía información de una isla tan cercana, con una historia tan próxima a su propio tiempo como para sacar una equivocación semejante. Sin embargo, la equivocación va más allá de las cifras, pues Creta no está localizada después de los Pilares de Hércules, al este del mediterráneo, ni tenía canales de irrigación, ni elefantes, ni clima tropical, ni su vegetación, tenía cocos y viñas, tal como dice Platón en sus descripciones sobre la Atlántida. La destrucción de Creta sucedió apenas 900 años antes de Solón, no 9.000 como dice Platón que sucedió en la Atlántida. No dejaron construcciones megalíticas, ni la isla se hundió bajo el mar, la única coincidencia es que en su destrucción hubo volcanes activos, terremotos y tsunamis.

Anunciada por Charles Hapgood y apoyada por Einstein, otra teoría sitúa a la Atlántida sepultada bajo el hielo de la Antártida, argumentando que el polo sur estuvo antes en la zona tropical del planeta. Hapgood afirma que el Océano Atlántico estaba formado por todas las aguas de los mares del mundo y que en su centro se encontraba la Antártida.

011 Antartica

La teoría se desarrolló cuando se encontraron miles de mamuts, congelados en Siberia, con hierbas en sus estómagos y sus colmillos en perfecto estado, lo que indicaría que debieron morir súbitamente ahogados. Pruebas de carbono sitúan el suceso en el 10.700 A.C. Hapgood afirma que la corteza terrestre que flota sobre un semilíquido de magma, se desplazó sobre el núcleo sólido del planeta, girando suelta como la piel de una mandarina, debido a la acumulación paulatina de hielo en los polos.

013 Magma

La Teoría afirma que llega un momento que el gran peso de hielo acumulado desbalancea el planeta y hace girar toda la corteza, cambiando de lugar el trópico con los polos. Esto hizo que la Antártida, una isla que se encontraba en el trópico se desplazara hacia el actual polo sur, congelándose bruscamente su clima, mientras Norteamérica que había estado en el polo se descongelaba. Sin embargo, los estudios geológicos demuestran que las capas de hielo se extendieron al máximo durante la Era Glacial y luego se replegaron por el calentamiento, pero no se formaron nuevas capas en otros sitios. Los bosques ecuatoriales como los del Amazonas, África e Indonesia, han existido allí por millones de años, desarrollando gradualmente su enorme variedad de especies y ningún cambio en el eje de giro los ha congelado o desplazado.

El polo magnético ha cambiado varias veces con las edades geológicas de la tierra, pero esto no altera, fundamentalmente, la vida sobre la corteza terrestre. El polo celeste, determinado por el eje de giro de la tierra con relación a la bóveda celeste, varía levemente debido al movimiento de la precesión de las equinoccios, pero la conservación del movimiento angular convierte a la esfera terrestre en un gigantesco giroscopio, que siempre a tendido a mantener su eje de giro. Esta teoría tampoco coincide con los hechos narrados por Platón, entre los que afirma que el continente se hundió totalmente en el mar, algo que nunca sucedió con la Antártida.

014 Esfera terrestre

Una hipótesis presentada en 1920 por el científico alemán Alfred Weneger aceptada por la geología moderna afirma que los continentes actuales son desde hace 160 millones de años, partes separadas de un único e inmenso supercontinente llamado Pangea.

016 Pangea 2      017 Pangea 1

La ubicación de la gran isla atlante desaparecida debe tomar en consideración la teoría de Weneger sobre el movimiento de los continentes. Su teoría afirma que los continentes y los océanos están situados sobre unas enormes placas llamadas tectónicas, de roca basáltica, cuarzo y feldespato, que forman la corteza terrestre. Su espesor fluctúa entre los 15 Kms. bajo la profundidad de los océanos y los 200 Kms. en los continentes y flota semilíquido de magma hirviente alrededor del núcleo sólido.

017 Magma 2

La tierra está formada por trece placas tectónicas, siete grandes, cuatro medianas y dos pequeñas, que tienen movimientos relativos entre si, y que se fueron separando hasta llegar a las posiciones actuales de los continentes. Sus bordes registran permanentes choques y movimientos, unos de separación, otros de acercamiento y otros de transformación entre las placas adyacentes. En estos bordes suceden la mayoría de los terremotos y se localizan los volcanes del planeta.

018 Localizacion epicentros     
019 Localizacion volcanes

La placa más grande es la de Norteamérica y le sigue la que soporta Europa y Asia. La tercera en tamaño es la placa del Pacífico, en cuyos bordes se encuentra el cinturón de fuego de volcanes. Las placas tectónicas de Suramérica y África se van separando desde el comienzo de los tiempos y son de un tamaño muy similar a la placa de Australia. La última gran placa es la que soporta el continente de la Antártida, en el polo sur del planeta.

020 Placas 1-7

Luego aparecen cuatro placas intermedias de tamaño similar, la placa de Nazca que trata de levantar el continente Suramericano metiéndose por debajo y la placa arábiga, la india y la filipina. También, existen las pequeñas placas como la de la Fuca, frente a California, la placa de los Cocos, frente a Centroamérica, en el Pacífico y la última de las pequeñas placas es la placa del Caribe, donde ha habido bastante movimiento en los últimos miles de años.

021 Placas pequeñas

Si se toma en consideración la teoría de Weneguer sobre el movimiento de los continentes, veremos que existe solo un sitio posible para localizar a la Atlántida. En el Océano Atlántico existen tres puntos donde confluyen las placas. El primer punto está en la confluencia entre la placa del Caribe, la placa de Suramérica y la placa de Norteamérica. El segundo es en la confluencia entre la placa de Norteamérica con la de Suramérica y con la de África, en el sitio llamado la elevación de la mitad del Atlántico. El tercero es el sitio de contacto entre la placa de Norteamérica con la Africana y con la Euroasiática, en este triángulo debe localizarse la isla desaparecida.

024 Puntos 1 2 3 bis      025 Localizacion Isla Atlantida
 

Debido a los movimientos tectónicos ocasionados por el cataclismo se modificaron todos sus bordes. Los hemisferios occidental y oriental se mueven sobre sus placas tectónicas, reparándose en la mitad del Atlántico en una enorme fractura llamada la Grieta del Atlántico medio. Se sabe que allí había hace 12.500 años volcanes activos, en un sitio llamado el Monte de Venus. Si por alguna parte desapareció la Atlántida puede haber sido por esta hendidura al final de la última glaciación, en el momento de los grandes movimientos telúricos y el diluvio universal.

026 Grieta Atlantico medio

En este mapa vemos la grieta del Atlántico medio y los colores corresponden a la formación de la tierra en el fondo del océano. Podemos apreciar que la tierra se consolidó a lo largo de la grieta en los últimos miles de años, mientras que el color verde predominante de los continentes nos indica que están así desde hace noventa millones de años. Podemos suponer que si la Atlántida existió debió estar localizada sobre la zona roja de la hendidura, donde los cambios son más recientes, por lo tanto, la distancia recorrida por los continentes desde que era uno solo, una Pangea, hasta su ubicación actual, debe tener el espacio necesario para albergar una isla como la descrita por Platón.

027 Grieta Atlantico Medio Colores      028 Grieta Colores 2

029 Atlantida Latitud Longitud

Se puede observar que la isla siempre tuvo el espacio necesario para existir, y que, hace ciento cincuenta millones de años puede haber formado parte del corazón de la Pangea. Quiere decir que puede haber existido una masa de tierra en la mitad del Atlántico, sin que esto contradiga la Teoría de la separación de los continentes.

030 MILLONES 0      031 Millones 50
032 Millones 100 033 Millones 150

Desde la aparición de la vida orgánica, la tierra y el agua han luchado por su supremacía. Continentes e islas se han hundido en el mar y muchas nuevas han surgido del fondo, penínsulas se han convertido en islas al hundirse el cuello de tierra que las unía con los continentes, los bordes de los continentes e islas nunca han permanecido exactamente iguales, ni siquiera por una hora, están continuamente en cambio. Los geólogos modernos, estudiando las capas y estratos en el planeta, saben que la tierra y el agua han cambiado de sitio repetidas veces, una de estas veces, en la mitad del Atlántico se hundió para siempre la madre de la actual civilización. Fue uno de los procesos cíclicos regidos por las Leyes de Correspondencia, Evolución y Armonía, que determinan la evolución de todo el universo.

Los atlantes más evolucionados se encontraron que la naturaleza no responde al azar, ni al capricho de un dios emocional, sino que está regulada por siete Leyes Fundamentales, que han existido desde siempre. Los seres humanos, sus organizaciones y procesos están regulados por estas leyes universales. Todo lo que sucede está determinado por una de estas leyes, todo lo que existe es perfecto y tiene un propósito. Los eventos que no entendemos como las enfermedades incurables, la violencia y el deterioro de la sociedad, no existen por casualidad, sino que están regulados por estas leyes.

034 7 Leyes Universales a      035 7 Leyes Universales b

Conocer, entender y aceptar las Leyes Universales que rigen los procesos de la civilización, permiten ver que cada ser humano es parte de un proceso de evolución universal. Un eslabón en la cadena que va desde lo más grande hasta lo más pequeño, de lo más sutil a lo más denso y que da sentido al pasado, explica el presente y permite encontrar una nueva dirección al porvenir. Esta comprensión produce al individuo la seguridad de avanzar hacia una nueva forma de civilización, más armónica y con más satisfacciones para toda la humanidad. También brinda a cada ser humano las herramientas para llenar su vida presente de armonía y felicidad. La Ley de la Naturaleza. En base a la pirámide de las Leyes codifica en el ADN de todos los seres vivos la estructura de los cuerpos físicos y las conductas instintivas de cada especie, para propiciar su multiplicación, mantenerlos con vida y permitir que se defiendan de la agresión.

036 Ley Naturaleza      037 Ley de la Armonia

La segunda ley de la Pirámide es la Ley de la Armonía. Regula el equilibrio, los ciclos y ritmos que permiten que diferentes tipos de vida se desarrollen simultáneamente. Se encuentra codificada automáticamente en el instinto de los mamíferos, en donde se generan las emociones y sentimientos de agrado o desagrado. Lo que genera armonía y permite las relaciones equilibradas entre las especies produce agrado, lo que impide la existencia simultánea de distintos tipos de vida produce desagrado. Lo que agrada se repite, lo que desagrada se evita. Las especies predadoras, por ejemplo, sólo matan cuando lo necesitan para subsistir, no acaban con otra especie por placer. Una vez satisfecha su necesidad coexisten pacíficamente con sus víctimas posibles.

En el hombre la armonía se logra paulatina y conscientemente a lo largo de la vida. Almacena en la memoria intelectual los distintos conceptos que ha aprendido, para definir lo que para él es belleza y arte. La armonía también se codifica en la memoria psicológica, como resultado de los distintos eventos que produjeron sentimientos de gusto o rechazo, de placer o de trauma. Estos conceptos y recuerdos permiten que el hombre pueda establecer una relación de equilibrio, entre dar y recibir, que produce agrado y armonía. La Ley de la Armonía regula los ciclos y ritmos de todo lo que existe, sincronizando y permitiendo las relaciones de la diversidad, para dar lugar al universo.

Utiliza el tiempo para delimitar los distintos procesos, sincronizando sus interacciones y permitiendo que todo pueda suceder simultáneamente, determina las secuencias de movimiento, para que todos los seres vivos se desarrollen y establece las relaciones entre todas las secuencias producidas por la diversidad. Proporciona la organización y la distribución, para que todo lo que existe ocupe el lugar que le corresponde. Se manifiesta la diversidad que se mantiene y convive sin destruirse. Reconocemos su acción en la interacción de los reinos de la naturaleza, para mantenerla la vida en las estaciones, también, en las perfectas relaciones que existen entre todas las especies, en el diseño de los diferentes instintos de defensa y agresión.

Se manifiesta en la unión y la tolerancia entre los seres de la misma especie y de estas entre si. La armonía está presente en todo aquello que gusta y produce satisfacción, pues así, se reconoce el equilibrio que requiere la naturaleza, para mantener un proceso en el que intervienen distintas fuerzas o energías. Así se manifiesta en las relaciones humanas, a través de los acuerdos que se hacen, para equilibrar las relaciones entre los individuos.

038 Ley de la Armonia 2

El hombre se encuentra dentro de la Ley de Armonía cuando tiene buenas relaciones con las demás personas, cuando existe la sensación de agrado, de cordialidad, amabilidad y estética. Se reconoce que el hombre ha salido de la Ley de armonía cuando aparece la insatisfacción que genera sufrimiento, angustia, conflictos sentimentales y emocionales. Estos sentimientos le permiten reconocer que no existe la armonía y lo impulsan a buscarla. Esta decisión consciente de buscar la armonía, eliminando las limitaciones autoimpuestas, permite al hombre respetar esta ley y entrar en una nueva etapa, en la que sus relaciones no vuelven a tener conflictos.

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